La docente de la localidad bonaerense de Moreno participaba de una jornada de paro de los educadores en esa localidad.

Los hechos se registraron cuando la maestra Corina de Bonis, de la localidad bonaerense de Moreno, fue seguida por un auto a su regreso de participar en una de las ollas populares (consistente en comedores en las calles) como parte del paro que los docentes comenzaron este miércoles 12 de septiembre en demanda de mejores salarios y condiciones de trabajo.

Bonis se había sumado a la protesta para denunciar la emergencia del servicio de alimentos escolar que viven en Moreno desde hace 40 días, tras el cierre de todas las instituciones educativas por la explosión ocurrida en una escuela, que le costó la vida a la vicedirectora Sandra Calamao y el auxiliar Rubén Rodríguez.

El auto la invistió y dos hombres la obligaron a entrar, le pegaron en el estómago, la golpearon, le colocaron una bolsa en la cabeza y le escribieron con un punzón en la panza la frase ‘Ollas no’. Al soltarla, la amenazaron de muerte.

‘No se trata de hechos inconexos hay un seguimiento en cada escuela’, subrayó por su parte la dirigente gremial de Suteba en la localidad, Mariana Cataño, tras detallar que otras dos docentes del distrito recibieron amenazas directas, que fueron presentadas ante la Justicia.

Estás acciones cobardes, típicas de grupos de tareas de las etapas más oscuras de la historia de nuestro país, no lograrán frenar el legítimo reclamo de dignidad para nuestro pueblo, denunciaron los docentes de Moreno.

Responsabilidades

En una rueda de prensa, el secretario general del Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación (Suteba), Roberto Baradel, responsabilizó al Gobierno local al tiempo que se denunciaron que ha habido amenazas contra otras dos educadoras.

Esperamos el máximo repudio de las autoridades provinciales y nacionales y los hacemos responsables de lo que le ocurra a un docente, auxiliar, alumno o padre de la comunidad educativa por estar reclamando, sentenció el líder gremial.